¿Qué es Desempleo?

El desempleo es la situación laboral en la que se encuentra una persona en edad de trabajar, que por diversas circunstancias no se encuentra trabajando.

 

La prestación por desempleo es una ayuda que ofrece el estado a las personas que han perdido un trabajo y que, durante su época en empleo, ha estado cotizando a la Seguridad Social.

Cómo cobrar el paro

Para cobrar el paro, hay que solicitar cita en una oficina de prestaciones, llamadas también oficinas del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal).

 

En estas oficinas se realiza la inscripción al paro, con la documentación apropiada y siempre que se cumplan las condiciones de cotización previa para ello.

 

Además, hay que cumplir estas condiciones adicionales:

 

  • Comprometerse a buscar activamente un empleo.
  • No tener rentas mensuales por encima del 75% del salario mínimo interprofesional (SMI).
  • No tener la edad de jubilación.

 

La prestación por desempleo debe renovarse periódicamente y debe notificarse por el profesional o la empresa cuándo se consigue un nuevo trabajo.

Desempleo: Problemas frecuentes

La prestación por desempleo tiene como objetivo aliviar la situación económica del desempleado, hasta que encuentre un nuevo trabajo.

 

No obstante, dicha prestación es finita y, cuando ha concluido, el desempleado puede encontrarse en una situación en la que no tiene ingresos o no son suficientes los que tiene para afrontar sus deudas, de manera que tiene que solicitar ayuda a abogados especialistas en este ámbito.

 

Las cargas familiares, los impuestos por servicios de consumo, así como la adquisición de bienes básicos como comida y agua, pueden suponer todo un reto en la situación de desempleo.

 

Por tanto, las personas en esta situación pueden sufrir problemas psicológicos de estrés, ansiedad o depresión (entre otros).

Estar en desempleo demasiado tiempo también tiene un doble riesgo:

 

  • Verse abocado a aceptar cualquier trabajo, independientemente de sus condiciones.