¿Qué es Hipoteca?

El Banco de España define el préstamo hipotecario con este concepto:

 

«La hipoteca es un préstamo cuyo pago está garantizado por el valor de un inmueble.»

 

En otras palabras, una hipoteca es un préstamo que recibe un particular, para la financiación a largo plazo de un inmueble.

 

La hipoteca requiere una gestión previa, para estudiar la viabilidad económica del solicitante del crédito y, posteriormente, se establecen las condiciones respecto al importe adeudado, los intereses vinculados, comisiones por diversas operaciones, período de tiempo de devolución y, en consecuencia, cuotas periódicas a abonar.

 

La hipoteca, además, es el mecanismo más frecuente que utilizan los ciudadanos para la adquisición de bienes. Se trata en muchos casos de la operación económica más importante de una familia y puede ser solicitada en varias ocasiones, por ejemplo para una segunda vivienda o para cambiar la primera vivienda por otra.

Tipos de hipoteca

La hipoteca puede ser de muchos tipos, dependiendo sobre todo del tipo de interés que se vincule a ella, entre otros factores.

 

Hipoteca variable: La hipoteca variable es aquella cuyas cuotas tienen unos importes que varían en base al índice de referencia escogido. En la mayoría de los casos este índice de referencia es el Euríbor. El tipo de interés queda fijado con la cantidad que indique el Euríbor, más un diferencial fijo.

 

Hipoteca fija: La hipoteca fija es aquella cuyas cuotas no varían durante toda la vida del préstamo. De esta forma, el deudor tiene garantizado el gasto que debe asumir y puede organizar mejor su ahorro para afrontar cada cuota. No obstante, tiene la desventaja de que el interés del índice de referencia de la hipoteca variable baje lo suficiente para ser más rentable y, en ese caso, no poder aprovecharlo.

¿Qué es la hipoteca multidivisa?

Las opciones relacionadas con las características de cada tipo de hipoteca, han traído bastantes conflictos entre los clientes y las entidades bancarias que han concedido préstamos hipotecarios bajo ellas.

 

Una de estas tipologías es la correspondiente a la hipoteca multidivisa, que se comercializó entre 2004 y 2008. Su diferencia respecto al resto de hipotecas es que permitía a los clientes poder afrontar los pagos escogiendo una divisa diferente al euro.

 

En teoría, la fluctuación de las divisas iba a permitir a los clientes afrontar pagos inferiores a los que debería tener que asumir sin esta función, sin embargo, la evolución de ciertas divisas provocó el efecto inverso.

 

Además, estas hipotecas estaban basadas en el Libor porque el Euribor estaba muy alto, pero en poco tiempo comenzó a descender, haciendo muy dispares las hipotecas multidivisas respecto a las hipotecas variables tradicionales.