¿Qué es Ley de segunda oportunidad?

La ley de segunda oportunidad consiste en un recurso legal, con el que personas físicas (tanto particulares como autónomos), pueden llegar a un acuerdo, con el que obtener la cancelación de sus deudas o, al menos, la reestructuración de un plan de pagos, para afrontar la deuda restante, parcial o totalmente.

 

¿Quién puede pedir la Ley de segunda oportunidad?

Esta medida está dirigida a personas físicas, tanto si son particulares como si son autónomos profesionales.

 

Para solicitarla, hay que cumplir ciertos requisitos, aportar documentación y seguir unos cauces jurídicos, por lo que es recomendable siempre contar con abogados especialistas en este ámbito.

 

Entre los requisitos que hay que cumplir, se encuentran los siguientes:

 

  • Demostrar que la situación de insolvencia no se produce en consecuencia de dolo o culpa grave.

 

  • Demostrar que la situación de insolvencia es verídica y que no se ha mentido sobre ello.

 

  • No haber sido condenado por delitos de tipo socioeconómicos, patrimoniales o por falsedad documental, al menos durante los 10 años anteriores a la solicitud.

 

 

  • Haber intentado encontrar trabajo, sin haber rechazado ninguna oferta relacionada con su capacidad profesional.

 

 

  • Haber pagado o intentado pagar, los costes de notaría y abogados en relación a la declaración de concurso, así como las cuotas de la Agencia Tributaria y la Seguridad Social.

Figura del mediador concursal

Una figura importante en el proceso de la ley de segunda oportunidad es la relativa al mediador concursal.

 

Este profesional es responsable de recoger y analizar la documentación relativa a la solicitud de un acuerdo extrajudicial de pagos.

 

Dentro de un período establecido, el mediador concursal recoge la documentación, verifica la información (sobre todo los créditos del deudor) y convoca a deudor y acreedores, para una negociación sobre las opciones que facilita la ley de segunda oportunidad.