¿Qué es Pyme?

PYME es el acrónimo de pequeña y mediana empresa. Se asigna a aquellas empresas con limitaciones ocupacionales y financieras.

 

Cada país o región tiene sus propios criterios a la hora de clasificar a las pymes, aunque los factores condicionantes suelen ser los mismos:

  • Número de empleados.
  • Facturación de la empresa.
  • Sector profesional.

 

¿Cómo se clasifican las pymes?

 

En base a estos factores, sobre todos los dos primeros, las pymes se clasifican en 3 categorías distintas:

 

  • Microempresas: También se les conoce como MIPYME. En España son aquellas empresas que tienen 10 o menos trabajadores y un balance anual o volumen de negocio que no es superior a los 2 millones de euros.
  • Pequeñas empresas: Se asigna esta categoría a las empresas que tienen menos de 50 trabajadores y cuyo volumen de negocio está por debajo de los 10 millones de euros al año.
  • Medianas empresas: Esta denominación es algo más compleja, sobre todo en los tramos más cercanos a lo que sería considerado como gran empresa. Por lo general, una mediana empresa tiene menos de 250 trabajadores, un volumen de negocio que no supera los 50 millones de euros anualmente y un balance máximo de 43 millones de euros.

 

Características de las pymes

Las pymes se caracterizan por tener un volumen de negocio modesto. Esto les motiva en muchas ocasiones a pedir financiación por ejemplo con un préstamo personal. No obstante, las condiciones de financiación para estas compañías suelen estar muy delimitadas, con criterios y condiciones ajustadas a las posibilidades de negocio que tienen.

 

Una dificultad para casi todas las pymes es la de encontrar mano de obra cualificada y con experiencia. La movilidad profesional en estas empresas es menor que en las grandes compañías, por lo que la contratación en ellas también es más difícil.

 

Para las pymes la transformación digital implica una inversión más difícil de asumir que en grandes empresas o incluso para autónomos profesionales, que requieren una inversión menor. Sin embargo, la digitalización de la pyme es un proceso necesario para mantener alta su competitividad.

 

Por último, una característica común entre las pymes es que suelen abordar un mercado nacional o local. Pocas pymes consiguen salir al mercado internacional sin convertirse en grandes empresas.