¿Qué es Reparar deudas?

Reparar deudas es la acción dirigida a solucionar problemas de endeudamiento de distinta naturaleza.

En la actualidad hay múltiples medidas para reparar deuda, ya sea con acciones generales para cualquier tipo de endeudamiento o bien con medidas concretas, dependiendo del tipo de deuda generada y, sobre todo, su origen.

 

Reparar deudas puede dirigirse a múltiples objetivos:

  • Cancelar totalmente las deudas existentes.
  • Reducir parcialmente las deudas restantes.
  • Establecer un plan de pagos asumible en relación a la solvencia económica del deudor.
  • Reunificar deudas para una mayor organización y unas cuotas más asumibles para el deudor.
  • Denunciar distintas situaciones ilegales relacionadas con el cobro de las deudas existentes.

Medidas principales para reparar deudas

A la hora de reparar deudas, la Ley de Segunda Oportunidad se presenta como la mejor opción para conseguir alcanzar una situación favorable para el deudor.

La ley de Segunda Oportunidad permite, desde establecer un nuevo plan de pagos, hasta reducir las deudas o incluso cancelarlas completamente.

Otra opción para reparar deudas es reunificar deudas. De esta forma las deudas no están dispersadas y se cobra un único interés en relación a una deuda global, que además se organizará en un plan de pagos elaborado en relación a la solvencia económica del deudor.

Para casos concretos, es posible tramitar una denuncia formal con la solicitud de la devolución del dinero, cuando las condiciones sobre las que se ha tramitado la deuda están dentro de la ilegalidad.

Cuándo es necesario reparar deudas

 Muchas veces es necesario reparar deudas por un endeudamiento creciente, al que no se puede hacer frente con los ingresos actuales.

Por descontado, también hay situaciones en las que reparar deudas se hace necesario por vía legal, por ejemplo cuando se han cobrado intereses abusivos por parte de la entidad acreedora; cuando se constata una falta de transparencia en el acuerdo con el cliente (muy común en caso de tarjetas de crédito o en determinadas hipotecas); o cuando se producen cargos injustificados, como ha sucedido recientemente en el caso de SFAM.