Influencia de un ERTE en la declaración de la renta

Con el Estado de Alarma en activo en España, con motivo de la pandemia de coronavirus, muchos ciudadanos han visto cómo sus ingresos se han reducido en ocasiones a cero.

Tanto empresas como particulares han tenido que buscar alternativas para afrontar los pagos, desde préstamos personales hasta la solicitud de la Ley de Segunda Oportunidad, cuando quieren reducir o cancelar sus deudas.

Sin embargo, muchos trabajadores han podido tener un ERTE durante un periodo de tiempo concreto. Esta solución les habrá permitido respirar algo mejor durante el Estado de Alarma, sin embargo, quedan cuestiones todavía que afrontar a nivel económico, como por ejemplo su relación con la declaración de la renta.

¿Qué es un ERTE?

Se identifica ERTE a un Expediente de Regulación de Empleo Temporal. Esta medida pueden aprovecharla empresas que, por motivos justificados, se vean con la necesidad de reducir o suspender de forma temporal el contrato con uno o varios de sus empleados.

Los motivos justificados que permiten la aplicación del ERTE pueden ser muy distintos, desde económicos hasta de producción, desde técnicos hasta de organización, así como también el motivo de «por causa de fuerza mayor», que se aplica actualmente ante la pandemia.

Así afecta un ERTE a la declaración de la renta

Un ERTE presente en la declaración de la renta afecta sobre todo de dos formas.

La primera de ellas es que dicha declaración es más probable que el ciudadano se vea en la obligatoriedad de hacerla.

Al incluir un ERTE en la renta, se debe identificar un nuevo pagador a efectos fiscales. Este pagador es el SEPE o Servicio Público de Empleo Estatal. Cuantos más pagadores se tiene, más probabilidad hay de tener que realizar la declaración de la renta.

En la actualidad, están obligados a ello quienes tengan más de un pagador e ingresos por encima de los 14.000€.

La segunda forma en la que puede afectarte un ERTE en la declaración de la renta es que, probablemente, te salga a pagar.

Esto se debe a que el SEPE retiene el mínimo en lo que se refiere a la prestación, que suele ser del 2%. Por tanto, cuando se compara lo pagado respecto a lo que debería haberse pagado por los ingresos obtenidos, suele concluirse que se ha pagado menos de lo que se debía.

¿Tengo que declarar los ERTE en la declaración de la renta?

A nivel fiscal los ERTE no se declaran como tal en la declaración de la renta, lo que hay que indicar es qué ingresos se ha obtenido por esa situación.

Por tanto, en la mayoría de los casos sí se tendrá que hacer una declaración identificando estos ingresos.

La ventaja que tiene con respecto a otras medidas como el ERE (Expediente de Regulación de Empleo) es que con este caso hay que declarar el finiquito que se reciba, como parte de la base imponible del contribuyente, un dato extra que puede suponer que nuestra declaración de la renta nos salga a pagar.