Ley de Segunda Oportunidad para emprendedores

Ley de segunda oportunidad para emprendedores

Emprender un negocio es un riesgo, pero quien no arriesga no gana. Este es el eterno dilema con el que muchos se enfrentan al reto de iniciar un negocio, montar una empresa o desarrollar una idea con potencial de éxito.

Muchos emprendedores se arriesgan y ganan. Sus ideas, sus estrategias, están bien planteadas y consiguen el éxito esperado o incluso por encima de las expectativas.

Pero otros emprendedores no tienen tanta suerte o tanto acierto, según se mire. No es una novedad el escenario de un emprendedor con un negocio sin ingresos, endeudado hasta donde la imaginación no llegaba, que se plantea un futuro sin esperanza.

Este escenario es el que motivó en 2016 la creación de la llamada «Ley de Segunda Oportunidad«.

Ventajas y desventajas de emprender

Emprender ofrece tanto ventajas como desventajas, por ese motivo el dilema sigue vigente hoy en día. Te contamos las más conocidas.

Ventajas de emprender

  • Tienes total autonomía para llevar tu negocio.
  • Puedes tener más ingresos que trabajando para una empresa.
  • Puedes seguir una motivación personal.

Desventajas de emprender

  • Vas a dedicarle más tiempo que a cualquier otro empleo.
  • Siempre existirá la incertidumbre sobre el futuro del negocio.
  • Afrontas un riesgo económico de endeudamiento.

Resuelve tu deuda gracias a esta ley

La Ley de segunda oportunidad, consiste en una opción legal que tienen emprendedores (principalmente autónomos profesionales) y ciudadanos particulares, cuyas actividades empresariales han sido un fracaso.

En la práctica deja la puerta abierta a una negociación entre todas las partes para un replanteamiento de la deuda.

Lo que plantea la Ley de segunda oportunidad es dar la opción a estos emprendedores a negociar la deuda que tienen con otros profesionales y empresas, cuando la situación de quiebra y falta de liquidez, la hacen completamente insostenible.

Si se aplica, consiste en un proceso por el que se llega a un acuerdo extrajudicial, con el que reducir o eliminar las deudas, así como buscar alternativas a las cuotas de pago existentes.

Durante aproximadamente dos meses, las negociaciones pueden continuar sin llegar a acuerdo. En ese caso, un juez tiene la capacidad de sentenciar una exoneración de las deudas.

Para ello, el emprendedor debe cumplir estas 4 condiciones:

  • No haber rechazado un empleo relacionado con sus capacidades en los últimos 4 años.
  • No haber aprovechado esta ley en los últimos 10 años.
  • No haber sido condenado por delitos de falsedad documental, orden socioeconómico o patrimonio.
  • No haber sido declarado en el anterior proceso concursal (se aplica cuando el juez cree que el emprendedor causa su propia insolvencia).

Pero incluso con estas condiciones cumplidas, la exoneración completa de todas las deudas es algo improbable. Sin embargo, sí que ayuda al deudor a recuperar su estabilidad económica y probar, una vez más, otra idea de negocio que espere esta vez reportarle suficientes beneficios.

Emprender y endeudarse

¿Es necesario endeudarse para emprender?

El endeudamiento es un proceso natural en la construcción o impulso de un negocio, pero ni mucho menos es necesario para emprender.

Tienes muchas más opciones:

  • Invertir dinero propio ahorrado.
  • Invertir de forma conjunta con otros socios dinero propio.
  • Iniciar una campaña de crowdfunding en Internet.
  • Partir de una base comercial de clientes conocida (familiares y amigos).
  • Aprovechar ventajas de lanzaderas de proyectos.
  • Potenciar desde la primera fase la adquisición de la empresa por terceros.
  • Buscar un business angel que invierta en el negocio sin haber empezado.

Pero ante todo, la mejor forma de no endeudarse para emprender o, al menos, endeudarse lo mínimo necesario, es desarrollando una idea de negocio o empresarial que funcione, sea original y tenga potencial de rentabilidad.