Diferencias entre el seguro de vida y el seguro de accidentes

Dos de los seguros que se contratan con mayor frecuencia son el seguro de vida y el seguro de accidentes.

Ambos son diferentes, sin embargo, muchos clientes confunden las características de cada uno de ellos. Para diferenciarlos bien debemos conocer sus coberturas y sus condiciones.

Seguro de vida: ¿Qué cubre?

El seguro de vida cubre imprevistos que tengan relación con una enfermedad, una invalidez o el fallecimiento del tomador de este seguro.

En el caso de que se dé alguna de estas situaciones, el objetivo consiste en proteger la estabilidad económica de sus familiares, normalmente mediante la compensación con indemnización del capital asegurado.

Los seguros de vida pueden variar según la aseguradora contratada. Por eso algunos incluyen también coberturas por accidentes domésticos y fuera de casa, como un accidente de tráfico.

Seguro de vida para la hipoteca

Una cobertura especial del seguro de vida es la que se ofrece cuando este servicio está vinculado a la hipoteca de una casa.

En estos casos es el banco el que resulta protegido, pues recibe la cuantía correspondiente al préstamo hipotecario todavía en deuda.

En la actualidad, el seguro de vida vinculado a una hipoteca no es obligatorio. Sin embargo, si el responsable del préstamo hipotecario, por ejemplo, fallece y no tiene esta cobertura vinculada, el banco podrá requerir el pago de la deuda a los familiares.

Este es el motivo por el que, en algunas herencias se baraja la necesidad de vender lo antes posible el inmueble, con el fin de poder amortizar la cantidad adeudada.

Esta situación a veces incluso deriva en una deuda considerable, que motiva a los responsables actuales a solicitar ayuda como la Ley de Segunda Oportunidad.

Seguro de accidentes: Características

El seguro de accidentes cubre el fallecimiento o la incapacidad del tomador del seguro, exclusivamente cuando se produce un hecho accidental. Es decir, que no cubre por ejemplo en caso de enfermedad.

Dado que los seguros de accidentes limitan más sus coberturas, suelen ser más económicos que los seguros de vida.

Además, los seguros de accidentes son invariables. No evolucionan en función de la edad o salud de la persona asegurada, algo que sí sucede con los seguros de vida, dado que el riesgo es mayor.

Conclusiones

Lejos de lo que se puede pensar, seguros de vida y seguros de accidente son perfectamente compatibles.

Salvo servicios especiales de aseguradoras, cada uno cubre diferentes situaciones, aunque comparten el objetivo de dar la protección económica a la familia, en caso de que suceda alguna de las situaciones descritas.

La recomendación general es contratar ambos seguros, con aquellas coberturas que estén más relacionadas con las necesidades de cada cliente.

En general, cuando haya una hipoteca, es normalmente preferible que el seguro de vida esté vinculado, aunque ya hemos visto que no es obligatorio. Una familia que ya tenga pagada su casa, no requerirá esta cobertura adicional, que va a suponer un aumento en la prima a cubrir.

Por tanto, hay que analizar de forma personalizada la situación de cada cliente y escoger los seguros más apropiados, con las coberturas indicadas.