La sociedad patrimonial: ¿En qué consiste exactamente?

Muchos clientes que requieren los servicios de abogados para deudas, llegan por una mala gestión o asesoramiento en relación a sociedades patrimoniales.

Una sociedad patrimonial es aquella que tiene como actividad la gestión de bienes y no realiza actividades económicas.

Las sociedad patrimoniales están identificadas en el artículo 5.2 de la Ley 27/2014, del Impuesto sobre Sociedades.

Según este artículo, la sociedad patrimonial debe estar constituida por valores y/o no desarrollar actividades económicas.

La mayoría de sociedades patrimoniales gestionan patrimonios mobiliarios o inmobiliarios. Hay que tener en cuenta que la ley no vincula el concepto de actividad económica al arrendamiento de inmuebles, si no hay una persona empleada con un contrato laboral y una jornada completa.

Funcionamiento de la sociedad patrimonial

Una sociedad patrimonial se centra en la gestión de bienes asignados. Cuando realiza una operación de gestión, esta no queda gravada en el IRPF, sino en el Impuesto de Sociedades.

La diferencia fiscal es importante, pues mientras el IRPF puede exigir una tributación del 45%, con esta fórmula se consigue un 25%.

Por ese motivo, en la mayoría de casos, las sociedades patrimoniales se constituyen buscando aprovechar las ventajas fiscales que ofrecen.

¿Cómo se constituye la sociedad patrimonial?

La sociedad patrimonial es de tipo tributario y no mercantil. En la práctica esto implica que se constituyen cuando cumplen los requisitos para ello.

Es decir que si una empresa tiene, por ejemplo, más de la mitad de su patrimonio o capital social sin relación a una actividad económica, se constituye automáticamente como sociedad patrimonial.

¿Porqué es importante la sociedad patrimonial?

La sociedad patrimonial tiene su importancia en términos fiscales, ya que ofrece un ahorro importante a una buena gestión, hasta en el IVA de algunas operaciones.

Pero sobre todo es importante por el hecho de que si no se cumplen los requisitos para ser catalogada como tal, la sociedad patrimonial ya no tiene estos beneficios fiscales y la persona o empresa responsable de ellos debe asumir un coste considerable.

Muchas solicitudes de la Ley de Segunda Oportunidad, para la cancelación total o parcial de las deudas, derivan de una mala gestión de la sociedad patrimonial.

Ventajas e inconvenientes de la sociedad patrimonial

El ahorro fiscal es la principal ventaja que ofrece una sociedad patrimonial. Como hemos indicado anteriormente, porque en lugar de tributar por IRPF, las operaciones de gestión se tributan por el Impuesto de Sociedades que es de un 25%, frente al 45% del impuesto anterior.

Además, los inmuebles productivos no están gravados. Incluso el IVA se puede desgravar en adquisiciones de vivienda (operación que, no obstante, no puede realizar un particular).

Como inconvenientes, la sociedad patrimonial puede no presentar beneficios, sobre todo cuando se relacionan con patrimonios modestos. Sin embargo, sí que tienen costes, por lo que en estos casos habría que asumir una deuda económica.

Otra desventaja importante es que Hacienda vigila de cerca toda sociedad patrimonial, con el fin de evitar operaciones de evasión fiscal.

Ante estos riesgos, es importante siempre contar con profesionales del sector, para recibir un asesoramiento personalizado de la mejor forma de gestionar este tipo de operaciones y no caer en situaciones económicas delicadas, que nos obliguen a plantear estrategias alternativas para afrontar las deudas que se acumulen.