¿Qué es la capacidad de endeudamiento?

Es posible identificar la capacidad de endeudamiento, como el capital máximo por el que deberíamos endeudarnos, teniendo en cuenta la capacidad económica que tenemos en el momento de calcularlo.

Sobrepasar esta capacidad de endeudamiento, supondría un peligro para nuestra integridad financiera y podríamos incurrir en deudas, para las que no tendríamos capacidad de afrontarlas.

Factores que influyen en la capacidad de endeudamiento

Cualquier variable económica va a influir en nuestra capacidad de endeudamiento, no obstante sí podemos identificar unos factores clave y determinantes:

  • Situación económica: Capacidad de ahorro y gasto de una persona o empresa, durante un período determinado. Es recomendable analizar este factor tanto a corto como a largo plazo.
  • Patrimonio: En realidad el patrimonio es un factor influyente, porque va a ser decisivo en las posibilidades que tendremos a la hora de solicitar un préstamo. Representa nuestra capacidad de respuesta, en caso de que no podamos afrontar las deudas que tenemos.
  • Avales adicionales: En algunos casos, el patrimonio y las rentas no son los únicos avales que podemos aprovechar. Si hay otros que pueden aumentar nuestra capacidad de endeudamiento, debemos contar con ellos.

¿Cómo se calcula la capacidad de endeudamiento?

Se proponen varias fórmulas para calcular de manera exacta la capacidad de endeudamiento. De forma general, se indica que este porcentaje no debería superar el 35% – 40% de nuestros ingresos netos mensuales.

Una mayor precisión en la fórmula identifica que la capacidad de endeudamiento es igual a los ingresos totales menos los gastos fijos, multiplicado por un 0,35. Viene a ser aproximadamente lo mismo que lo indicado anteriormente.

Lo que se expone con estos cálculos, es que se debe buscar el límite de endeudamiento y esforzarse por no superarlo, para evitar tener un problema de deudas.

Objetivos de la capacidad de endeudamiento

Conocer la capacidad de endeudamiento es clave para tomar decisiones, tanto a nivel personal como empresarial.

Con este cálculo, podemos también identificar cuánto crédito podemos solicitar para otros gastos e inversiones, sin tener que asumir un excesivo riesgo de impago.

De hecho, muchas de las personas que se acogen a la Ley de Segunda Oportunidad, con el fin de cancelar sus deudas o reducirlas en un plan de pagos asumible, están en esa situación por desconocimiento o falta de atención a la capacidad de endeudamiento.

Si conocemos la cantidad de dinero que podemos llegar a asumir como deuda y aprovechamos los préstamos y otros servicios financieros para inversiones adecuadas, podríamos sacar mucha rentabilidad.

En algunos casos, incluso podemos aprovechar esa rentabilidad para aumentar nuestra capacidad de endeudamiento y mantener una inversión constante, con la que podríamos también mejorar nuestra renta o patrimonio.

En ocasiones, la capacidad de endeudamiento no se calcula por nosotros, sino que son otras entidades como los bancos, las responsables de su cálculo. Esto se produce cuando se solicita un préstamo de suficiente cantidad, como para que desde la entidad consideren adecuado un análisis de la capacidad de endeudamiento que tiene el solicitante. Sin la cantidad es menor a dicha capacidad, es más probable que se conceda la solicitud.