Contabilizar las deudas por efectos descontados

En Solventa tu deuda hemos ayudado a empresas que han tenido problemas de endeudamiento con deudas por efectos descontados.

Este tipo de deuda se adquiere con un banco, con el fin de obtener liquidez casi inmediata, pero tiene ciertos riesgos, además de un coste añadido.

¿Qué son las deudas por efectos descontados?

Las deudas por efectos descontados son créditos solicitados a la entidad bancaria, con el fin de que adelante una letra o pagaré, antes de que venza.

Por tanto, el banco anticipa un dinero que, en teoría, se va a cobrar posteriormente. Como decimos, esta operación de financiación puede aportar liquidez en un momento en el que se necesite de forma urgente.

La concesión de estos créditos para empresas que no presentan historial de endeudamiento es bastante rápida y la compañía cuenta con el dinero de forma anticipada, para aprovecharlo de la manera en que necesite.

No obstante, tiene el riesgo de impago, que asume la empresa. Es decir que si el cliente que debe abonar ese pagaré o esa letra, finalmente no paga, el banco trasladará la deuda a la empresa y sumará unos gastos por devolución.

Deudas por efectos descontados: funcionamiento

El funcionamiento de las deudas por efectos descontados es bastante sencillo. La compañía solicita al banco el conocido como «descuento de efectos» y, tras un primer estudio de la viabilidad, la entidad puede aprobarlo.

La compañía recibe el importe que le debe su cliente, pero debe asumir un coste por el anticipo. Cuando el cliente pague, este importe irá dirigido a la entidad y la operación se dará por concluida.

En términos contables, este tipo de financiación está registrado en el Plan General de Contabilidad (PGC), en la cuenta 520, epígrafe «Deudas a corto plazo con entidades de crédito», más concretamente en «Deudas por efectos descontados» (5208).

Financiación de los efectos descontados

La financiación de los efectos descontados es una operación rápida, efectiva y que puede ayudar en momentos puntuales a la empresa.

No obstante, es preciso ser conscientes de que conlleva un coste y un riesgo. El coste inicial es inevitable, dado que es el que cobra la entidad por la concesión de este crédito, como sucede con cualquier otra financiación.

El riesgo, en caso de cumplirse, genera una deuda con el banco, por el importe y por el coste de devolución añadido, además de poner en riesgo la relación comercial con el cliente.

Abusar de la financiación de los efectos descontados, para obtener liquidez de forma constante, puede llevar a un endeudamiento progresivo y a poner en peligro el futuro de la empresa.

Si ya te encuentras en esta situación, puedes contar con nosotros para tratar de reparar tus deudas o las de tu compañía. En Solventa tu deuda estamos especializados en la Ley de Segunda Oportunidad y en otras medidas para cancelar y reducir deudas, así como para negociar con la entidad (en este caso el banco) un plan de pagos asumible, en función de las posibilidades económicas reales de tu empresa.