Efectos económicos del Covid-19

El Covid-19 ha supuesto una auténtica transformación de toda nuestra realidad, desde el ámbito de la salud hasta las relaciones sociales y, por descontado, también a nivel económico.

Desde la instauración el pasado 14 de marzo de 2020 del Estado de Alarma en España, muchas empresas han tenido que afrontar difíciles situaciones financieras, que han derivado en recurrentes casos a ERTEs, cese de actividad, anulaciones de pedidos y, en general, un parón económico que nos ha terminado afectando a todos.

¿Cómo afrontar los efectos del Covid-19 con la Ley de segunda Oportunidad?

Muchos ciudadanos se han visto en el ERTE, sin posibilidad de afrontar las deudas, facturas y necesidades de gastos fijos, desde un préstamo hipotecario hasta el alquiler de un inmueble.

En estos casos, la Ley de Segunda Oportunidad puede ser una opción válida, con la que todas estas personas ven cómo las deudas pendientes son temporalmente anuladas, de momento hasta que se supere la situación de paralización económica.

La Ley de segunda oportunidad nos permite dejar de pagar estas deudas de forma legal, para llegar a un acuerdo con las empresas, profesionales o particulares a quienes debemos el dinero.

El objetivo es superar la situación de insolvencia, con el fin de volver a tener ingresos y suficiente dinero para afrontar estas deudas. Si pasada la situación de Estado de Alarma, la recuperación económica no llega, es posible negociar en base a la Ley de segunda oportunidad, la posible anulación de todas las deudas pendientes.

La ley de segunda oportunidad para autónomos en tiempos de pandemia

Los autónomos representan uno de los colectivos más vulnerables ante la pandemia actual. Por ese motivo, para ellos también existen medidas con los que paralizar temporalmente o anular definitivamente sus deudas.

En primera instancia, un autónomo profesional debería solicitar el Acuerdo Extrajudicial de Pagos (AEP) o el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho ( BEPI), con los que se detienen las deudas contraídas y el pago de las mismas, hasta que se supere la situación actual.

Son soluciones extrajudiciales, que pueden ayudar a superar esta crisis sanitaria sin más efectos económicos adversos.

En caso de rechazo del AEP o del BEPI, entonces el autónomo sí puede solicitar vía judicial acogerse a la Ley de segunda oportunidad. Si se cumplen los requisitos para su solicitud y se obtiene un acuerdo favorable, el trabajador por cuenta propia puede llegar incluso a negociar la exoneración de todas las deudas existentes.

¿Cómo solicitar la Ley de segunda oportunidad en una crisis económica?

La solicitud de la Ley de segunda oportunidad se realiza completando un modelo de solicitud concreto, para que el mediador concursal que se asigne a ese caso pueda realizar una valoración acertada.

Además de completar el modelo de solicitud, también es necesario aportar la documentación necesaria para este procedimiento.

La identificación que se solicita abarca estas 3 áreas principales:

  • Identificación del solicitante
  • Datos de la deuda
  • Información del patrimonio y situación económica

Con esta documentación y el modelo de solicitud listo, debe presentarse todo correctamente al registrador mercantil o bien en la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación.

Así empieza al proceso de valoración y posibles negociaciones, en relación a la deuda acumulada que tiene el solicitante.