¿Qué son los préstamos P2P?

Los préstamos P2P constituyen una alternativa a la financiación tradicional por préstamos personales.

Las siglas se corresponden originalmente al término en inglés «peer to peer», que se podría traducir en este ámbito de «de persona a persona«.

Se trata de préstamos que solicitan usuarios a través de una plataforma online y que son satisfechos por inversores particulares.

Préstamo P2P: Características

Los préstamos P2P funcionan a través de plataformas online desarrolladas específicamente para este tipo de operaciones de financiación. No entran en juego entidades bancarias o financieras.

La inversión solicitada oscila entre los 600 y los 100.000 euros, relativamente poco dinero en comparación a otro tipo de préstamos.

Respecto a los intereses, pueden estar en mínimos del 5% hasta máximos del 15%. Con todo, son valores interesantes tanto para los solicitantes de la financiación por ser intereses menores a los de una entidad bancaria, como para el inversor, respecto a alternativas como cuentas de ahorro o depósitos a plazo fijo.

¿Cómo solicitar un préstamo P2P?

Para solicitar un préstamo P2P, primero hay que registrarse en la plataforma online desde la que se quiere realizar toda la operación.

En un formulario detallado, se expone la solicitud de financiación, así como los motivos por los que se realiza, por ejemplo, un proyecto de negocio.

Esta solicitud es primero analizada y, si se aprueba, se ofrece a todos los inversores que estén interesados. Si alguno lo considera, ofrece la financiación solicitada con las condiciones e intereses que se negocien.

Préstamo P2P: Ventajas vs inconvenientes

Un préstamo P2P presenta muchas ventajas, para ambas partes, pero también inconvenientes.

En el lado de las ventajas, la facilidad de obtener financiación, los intereses asequibles y la rapidez de las operaciones, son las principales características a destacar.

Hay que añadir, además, que entre las condiciones de una financiación por este medio, a menudo se consigue un plazo de devolución más amplio que con otras modalidades.

Por lo que respecta a los inversores, la facilidad para acceder a proyectos de inversión de este tipo es siempre un atractivo incuestionable.

También lo es el hecho de que los importes no suelan ser excesivamente altos, pero sí la rentabilidad que se obtiene de cada inversión.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta los inconvenientes que, sobre todo, existen para los inversores.

El impago es el mayor riesgo al que se exponen. Una inversión demasiado alta puede derivar en endeudamiento.

Tampoco es recomendable aprovechar un préstamo P2P para cubrir otras deudas. Hay alternativas más favorables como solicitar la Ley de Segunda Oportunidad, para la cancelación total o parcial de la deuda que se tenga.

La falta de un estudio exhaustivo del historial del solicitante también es un riesgo para los inversores, algo a lo que no se enfrentan entidades bancarias, ya que dedican bastantes recursos y tiempo a esta gestión.

Por último, hay que afrontar una ausencia total de liquidez de la inversión, hasta que el préstamo no sea devuelto. Al contrario que otras alternativas, el inversor no puede retirar parte ni menos aún el total de lo invertido, tiene que esperar a que el plazo de devolución se cumpla.