¿Qué es una quita de deuda?

Una quita de deuda consiste en la práctica en una reducción de las deudas existentes, negociada entre el deudor y los acreedores que tenga.

Su valor recae en que es una alternativa al impago total de la deuda. Por tanto, con ella el acreedor puede tener más garantías de recuperar parte de lo que le deben, mientras que el deudor tiene mayores facilidades para devolver el resto de la cantidad económica adeudada.

Cómo negociar una quita

Una quita de deuda se puede negociar de muy diversas formas. En la mayoría de casos es el deudor quien se pone en contacto con los acreedores y solicita de manera formal la rebaja de la deuda.

En otras ocasiones, son los acreedores los que se ponen en contacto con el deudor, sobre todo cuando se han producido varios episodios de impago. Ante el temor de perder todo el dinero debido, plantean una rebaja para aliviar al deudor y que pueda afrontar más fácilmente la devolución.

Hay circunstancias evidentes en las que ambas partes, deudor y acreedor, se reúnen para de forma voluntaria negociar una quita, con el fin de solventar lo mejor posible el pago del importe restante.

Cuando se llega a un acuerdo, el acreedor se compromete a condonar un porcentaje de la deuda que, según las circunstancias de cada situación, puede variar entre un 30% como mínimo hasta un máximo del 95%.

Por su parte, el deudor se compromete a un plan de pagos, con el que le será más asumible devolver la cantidad restante que quede pendiente.

Quita de deudas para empresas

Normalmente una quita de deuda puede negociarse entre un particular y empresas de crédito o entidades bancarias.

Sin embargo, una compañía también puede intentar negociar una quita de deudas. Normalmente en estos casos se resuelve la situación a través de un mediador concursal. Cuando la empresa entra en concurso de acreedores, el mediador plantea como opción la quita de deuda.

Así los acreedores pueden tener más garantías de recuperar parte de su dinero y la empresa tiene mejores opciones de devolución.

Existe la posibilidad de recuperarse después de pagar con quita

Muchas veces un profesional o particular, como una empresa también, plantean la quita de deuda como último recurso frente al impago de deudas, antes de cerrar la compañía o cesar un negocio.

No obstante, existe la posibilidad de que, una vez resulta la deuda y no tener más pagos pendientes, se disfrute de una recuperación económica.

Sin embargo, la quita de deuda tiene un inconveniente importante y es que representa un historial muy negativo a nivel crediticio para quienes la han solicitado. Esto reduce considerablemente las opciones de obtener otro tipo de financiación en el futuro, por lo que limita las opciones de iniciar una nueva empresa, poder comprar un inmueble o realizar inversiones importantes.

Por este motivo, hay alternativas a la quita de deuda más atractivas, que también plantean escenarios asumibles para los deudores, con reducción o incluso cancelación de deudas como la Ley de Segunda Oportunidad.