Las tarjetas Revolving: Concepto

Las tarjetas revolving en realidad son una tipología de crédito al consumo. Consisten en tarjetas con las que es posible realizar compras, que luego el consumidor o cliente puede devolver en varios plazos, con unos intereses vinculados.

Tarjetas Revolving: Funcionamiento

El funcionamiento de las tarjetas revolving es el siguiente:

El cliente realiza una compra en un establecimiento, donde se acepta una de estas tarjetas. Al ser como un crédito al consumo no tiene por qué abonar ningún importe inicial o parcial, puede adquirir el bien directamente.

A partir de determinada fecha próxima, se inicia el período de devolución, establecido en distintas cuotas (normalmente mensuales) y con unos intereses respecto al importe total.

La forma de devolver el dinero junto con los intereses no siempre es la misma. En ocasiones se devuelve un porcentaje fijo del saldo deudor en cada cuota, normalmente de entre el 5% hasta el 25%.

Otra modalidad es mediante el pago de una cantidad fija, hasta que esa deuda en concreto es devuelta en su totalidad.

Hay tarjetas revolving que también dan la posibilidad de devolver toda la deuda cuando el mes en el que se ha realizado la compra ha vencido.

Riesgos de las tarjetas revolving

Las tarjetas revolving presentan muchos riesgos, siendo el más evidente el de una acumulación progresiva de las deudas.

Muchas personas han caído en situación de endeudamiento, por la suma de estos créditos al consumo, que perjudican el ahorro familiar, ante lo que tienen que buscar soluciones como la Ley de Segunda Oportunidad.

Dentro del funcionamiento de las tarjetas revolving, los altos intereses que se piden al cliente representan el factor de mayor riesgo.

En ocasiones, estos intereses superan el 25% TAE, pero por lo general, como mínimo están por encima del 20% TAE. En cualquier caso, ante intereses desorbitados, es posible solicitar una reclamación por usura.

También hay ocasiones en las que las tarjetas revolving presentan una falta de transparencia muy grave, que incluso puede ser denunciada legítimamente, sobre todo en lo relativo a la información referente a los intereses vinculados.

A nivel social es un riesgo adicional, pues las tarjetas revolving fomentan el consumo, sin tener en cuenta el ahorro o la necesidad. Al no exigir un pago inmediato del producto pero sí facilitar una adquisición rápida, el consumidor puede no ser consciente del verdadero coste que va a conllevar esa compra.

¿Cómo reclamar la tarjeta revolving?

Las tarjetas revolving pueden reclamarse, sobre todo en base a dos leyes actuales.

La primera de ellas es la Ley de Usura de 1908 o Ley de Azcárate, con la que se condenan los intereses excesivamente altos en estos créditos al consumo.

En segundo lugar se encuentra la Ley de Condiciones Generales de Contratación, hacia la que no se cumplen en ocasiones los requisitos mínimos de transparencia para este tipo de operaciones.

En cualquier caso, se recomienda siempre contar con la ayuda de profesionales especializados, para poder realizar una reclamación rápida y efectiva.

Tarjetas revolving más populares

La popularidad de las tarjetas revolving sigue en auge en muchos países, entre ellos España.

En la actualidad, algunas de las tarjetas revolving más conocidas son las siguientes:

  • Tarjeta Affinity Card
  • Tarjeta Bankinter Obsidiana
  • Tarjeta Barclaycard
  • Tarjeta BBVA A Tu Ritmo
  • Tarjeta BBVA Después
  • Tarjeta Caixabank GO
  • Tarjeta Caixabank Oro
  • Tarjeta Carrefour Pass
  • Tarjeta Cetelem
  • Tarjeta Citibank
  • Tarjeta El Corte Inglés
  • Tarjeta IKEA
  • Tarjeta MBNA / EVO Finance
  • Tarjeta Oney Alcampo
  • Tarjeta Santander Consumer Finance
  • Tarjeta Visa Eroski Red
  • Tarjeta Vodafone
  • Tarjeta Wizink